Sa Mesquida: un rincón tranquilo con alma menorquina
A solo 10 minutos de Maó, Sa Mesquida es uno de esos lugares que parecen resistirse al turismo masivo y conservan intacto su encanto local. Un pequeño núcleo pesquero, rodeado de naturaleza, tranquilidad y una playa que invita a quedarse todo el día.
La playa, de arena dorada y aguas cristalinas, es perfecta para ir en familia. Aunque no tiene demasiados servicios, eso es precisamente parte de su magia: un sitio sin artificios, donde el sonido del mar es el único ruido de fondo.
🚶♀️ Un plan sencillo: llegar pronto, montar una sombrilla, dejar que los peques jueguen libremente y disfrutar de un baño largo y tranquilo. El agua suele estar en calma y con buena visibilidad, ideal para hacer snorkel con niños.
📸 Al atardecer, vale la pena dar un paseo por el camino que sube a la torre de defensa del siglo XVIII. Desde arriba, las vistas de la costa son espectaculares.
📝 Consejo: Llévate todo lo necesario (agua, comida, sombrilla…) porque no hay chiringuito. Cierto és que una simpática furgoneta/heladeria nos brinda la oportunidad de disfrutar de un helado artesanal., bebidas frias, y algún que otro refrigerio,
Pero si buscas paz, autenticidad y mar… Sa Mesquida lo tiene todo.
Es Grau: naturaleza, calma y paddle surf en familia
Es Grau es uno de esos rincones mágicos de Menorca donde el tiempo parece ir más lento. Un pequeño pueblo pesquero de casitas blancas, a solo 15 minutos de Maó, que te recibe con su playa tranquila, su entorno natural protegido y muchas posibilidades para disfrutar en familia.
La playa es ideal para ir con niños: aguas poco profundas, sin oleaje y con arena fina. Perfecta para pasar el día con los más peques jugando, chapoteando o simplemente descansando a la sombra de los pinos que bordean la costa.
🏄♀️ Uno de los momentos más especiales del viaje fue cuando cogimos las tablas de paddle surf y salimos a explorar las calitas cercanas. El mar estaba en calma y pudimos bordear toda la costa disfrutando del paisaje y descubriendo rincones que desde la orilla no se ven. ¡Una auténtica aventura!
🌿 Si te apetece caminar, también hay pequeñas rutas dentro del Parque Natural de s’Albufera des Grau, una zona protegida de gran valor ecológico ideal para descubrir en familia.
🍽️ Al acabar el día fuimos a cenar al encantador restaurante Cafe Bar Es Moll (WEB)(Instagram), con unas vistas privilegiadas de toda la bahía. Ambiente tranquilo, buena comida y ese tipo de lugares donde uno se quedaría horas mirando el mar. También muy recomendable Tamarindos (instagram), justo al lado, con una carta variada y terraza frente al agua.
